Los Bosques de Palermo son uno de los lugares preferidos por los corredores porteños. Sus circuitos arbolados y bien señalizados permiten entrenar a cualquier ritmo, desde principiantes hasta atletas experimentados.
Para empezar, lo ideal es alternar caminata y trote, aumentar las distancias de forma progresiva y usar zapatillas adecuadas. Elongar antes y después de cada salida ayuda a prevenir lesiones.
Correr en grupo o sumarse a un equipo de running es una excelente manera de mantener la motivación y compartir el entrenamiento.