Las compras en cuotas pueden ser una buena herramienta para acceder a productos de mayor valor sin afectar de golpe el bolsillo. Sin embargo, no todas las financiaciones son iguales.
Antes de decidir, hay que comparar el precio de contado con el precio final financiado, revisar si hay intereses y calcular cuánto del ingreso mensual quedará comprometido. Sumar muchas cuotas al mismo tiempo puede complicar el presupuesto.
Leer la letra chica y conocer el costo financiero total ayuda a tomar decisiones más inteligentes y evitar sorpresas en el resumen de la tarjeta.