El monotributo es un régimen simplificado pensado para pequeños contribuyentes, como trabajadores independientes y emprendedores. Con un único pago mensual se cubren impuestos, aportes jubilatorios y obra social.
La categoría depende principalmente de los ingresos anuales y de otros parámetros de la actividad. Por eso es importante calcular bien la facturación estimada y revisar la categoría periódicamente para evitar problemas.
Antes de inscribirte, es recomendable consultar con un contador, que puede orientarte sobre las obligaciones, la facturación electrónica y los vencimientos.